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jueves, 23 de julio de 2009

Exijo respeto


Imagen tomada de http://agaudi.wordpress.com/2008/02/06/respeto/

Hoy estaba navegando y encontré este blog: http://hagamosideas.blogspot.com/ que me pareció bastante acertado.

La entrada "Derecho I y Obligación I - Personas" me hizo reflexionar acerca de que lo que nos hace no respetar las diferencias es el miedo. El miedo a que las personas que no son como nosotros nos hagan daño.

Claramente se expresó en los acontecimientos que sucedieron al atentado terrorista de las Torres Gemelas en Nueva York. La paranoia derivó en una intolerancia sin precedentes (hasta mataron a una persona en el metro de Londres porque tenía pinta de musulmán). Siempre ha existido la intolerancia, pero en ese momento se exacerbó al máximo en incluso hubo gente que la celebró. Estaban todos muertos de pánico.

Por otra parte tenemos el sentido de la pertenencia que nació con la especie humana organizándose en tribus. Las personas necesitan sentir que son parte de algo y no sólo se definen a sí mismas por lo que les gusta, sino por lo que NO les agrada. Entonces, el expresar de forma categórica que no te gusta la gente sucia, automáticamente te convierte en amante de la limpieza... pero ojo, eso NO te convierte en una persona limpia (es un ejemplo estúpido pero creo que se entiende la idea). Por lo tanto tratar mal a otros para sentirte superior es un ejercicio inconducente.

¡Basta! Es hora de respetarnos. Sé que me río mucho de la gente y sus contradicciones (es sólo una distracción estúpida como tantas otras que tengo), pero jamás se me ocurriría ponerle mala cara a una mujer porque usa el pelo teñido rubio y las raíces negras (aunque lo encuentre último) o insultar a una persona por e-mail simplemente porque no me gusta lo que escribe en su blog.

Yo soy tolerante y exijo que mis extravagancias sean respetadas también. Que no me teman ni marginen porque que no crea que existe un dios, porque sea existencialista, porque me vista de colores llamativos, porque a mi edad no esté casada y no tenga hijos, porque sea amorosa pero rockera o porque tenga mis contradicciones más extremas.

Hace unos meses escribí que ya no toleraré que me insulten y lo sostengo. La única cosa que no tolero es la intolerancia misma.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Adivina quién viene a cenar

Hoy me toca ser la protagonista de mi propia ADIVINA QUIÉN VIENE A CENAR.

El gringo me acaba de avisar que viene en camino. Después de meses de intentarlo, por fin pudimos concertar horarios y calendarios para que conociera a mi mamá.

El pobre había venido dos veces antes sin encontrar a mis padres en casa. Mala suerte.

Bueno, no hay nada qué temer, el gringo es alto, rubio y sus ojos son verdes. Sí, tal y como suena. Porque, si bien es cierto que yo adoro a mi mamá, ella tiene un defecto terrible y que odio: es racista.

Parece increíble pero aún queda gente racista en este mundo moderno en el que hay universos en que somos sólo avatares que podemos cambiar nuestra apariencia como de ropa y tenemos acceso a millones de otros avatares.

Volviendo a mi mamá, ella con la primera mirada a mi pretendiente ya sabe si le gusta o no. Si es negrito, moreno, asiático o mapuche, no hay caso, pone mala cara y después me dice "no me gusta él" y reconoce su racismo.

No es que ella los odie para siempre, pero ya tiene formada la opinión de que "no era lo que yo quería para mi hija". Aguanta hasta el pelo y/u ojos oscuros pero la piel tiene que ser blanca, si no es como si la desgracia cayera sobre la descendencia.

En mi familia son todos así, en todo caso. Recuerdo que uno de los pololos que mi hermana tuvo en el colegio fue a visitarla a Los Andes, entonces lo conocieron nonnos, tíos y primos. Resultado: no conoció en boca de mis familiares otro nombre que el de "el autóctono" luego de que mi nonna lo describiera así con toda la naturalidad e inocencia del mundo.

Para ellos los buenos son los rubios de ojos claros y los malos todo el resto de la población, así de simple.

Personalmente encuentro que es lo peor, ¿cómo vas a saber que una persona puede hacerte daño sólo por cómo se ve? ¿Acaso la historia no nos ha enseñado nada? Por algo Albert Einstein decía que "es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio".

Me considero sumamente tolerante y me cargan los comentarios del tipo "los tanto (grupo étnico) son así" o "todos los no sé cuánto tienen mal olor". Puede ser que en algunos casos sea más o menos así, pero después de todo, todos somos diferentes y la generalización sólo proviene de la ignorancia y causa confusión.

En fin, sobreviviremos a esta comida entre seres caucásicos...