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lunes, 1 de agosto de 2011

¡Vivan Los Novios!

El gringo y yo nos pusimos ayer de novios. Fue un día muy lindo y él me dio una gran sorpresa. Yo no sospechaba absolutamente nada.

Se suponía que yo iba a visitar a mis papás a Rinconada porque mi papá estaba muy triste con la muerte de uno de sus perros regalones y que el gringo se iba a la casa de sus papás a estar con su familia. Yo viajé con mi hermana con pena porque no nos íbamos a ver en todo el día, pero qué se le va a hacer.

Cuando llegamos a la entrada de la parcela, veo una figura que camina desde el quincho a la casa igualita a la del papá del gringo y pensé: "qué raro, no puede ser, mis papás deben tener visitas" pero no dije nada. Al estacionar la camioneta mi cuñado, ví el auto de los papás del gringo y entonces me dí cuenta de que estaban allá. Pensé que había pasado algo y que había alguna razón poderosa por la que no me habían dicho, aunque jamás me imaginé lo que me esperaba.

Al segundo siguiente, ví al gringo en la puerta de la casa de mis papás con un gran ramo de rosas de color rojo anaranjado, pero yo no me podía bajar de la camioneta, porque las puertas traseras tenían puesto el seguro para niños. Finalmente, él se acercó y me abrió la puerta, me entregó las flores y me abrazó susurrándome al oído: "imagino que ya sabe por qué estoy aquí" y recién en ese instante caí en la cuenta de lo que se venía.

Fuimos caminando al quincho y después de saludar a todos, nos reunimos en círculo. Acto seguido, sacó una cajita con un precioso anillo de compromiso, me pidió matrimonio delante de nuestras familias y yo estaba como atontada de felicidad y sorpresa. Realmente no lo esperaba. Por supuesto que a la pregunta "¿quieres casarte conmigo?" respondí: "sí, quiero." Y todos aplaudieron, mientras el hermano chico del gringo nos sacaba fotos con la cámara de mi papá.

Sirvieron el exquisito pisco sour que preparó mi futuro suegro y nuestros padres brindaron para desearnos un matrimonio lleno de felicidad y éxito. Fue un momento muy bonito. Siguieron los discursos y hasta yo hablé un poquito, pero sólo dí las gracias, porque aún estaba aturdida con la tremenda sorpresa.

El almuerzo transcurrió muy alegre celebrando la ocasión con un rico asado que preparó mi papá con cariño, mientras mis sobrinitos comían en silencio sus salchichas, creo que los pobrecitos se sintieron intimidados con toda esta gente desconocida para ellos.

Más tarde, salimos a caminar por el campo y yo parecía volar con cada niño en una mano. Cuando volvimos a la casa, mi papá me llevó a dar una vueltecita por la parcela, mostrándome todos los arbolitos recién plantados y también los antiguos. Pasamos por la tumba de su perrito y me confesó que le daba pena, pero él es un roble y nunca se permite momentos de sentimentalismo. Está muy contento planificando la construcción del gallinero y la distribución de los árboles cuando mejore el tiempo.

Volvimos temprano a Santiago para ir a anunciar formal y personalmente el compromiso a los abuelitos del gringo, quienes estaban muy emocionados y contentos con la noticia, aunque ya sabían que hoy era el día en que él me pediría matrimonio.

La vida es linda. Soy inmensamente feliz. A la felicidad de despertar cada día con él, ahora le sumo haber pasado a la etapa de comenzar a concretar nuestros planes de casarnos y formar una familia.

Quiero que todos sean igual de felices que yo. ¡Felicidades para todos!

jueves, 15 de abril de 2010

Ayer fue uno de esos días


Ayer fue uno en que todo te molesta, en que te deprimes irremediablemente, en que quisieras gritar y gritar a todo el volumen que dé tu voz, después quisieras llorar a moco tendido y finalmente patear el suelo con furia.

Tengo mis problemas, como todo el mundo, principalmente preocupaciones familiares y además aún estoy muy delicada del estómago después de una maravillosa intoxicación alimentaria que, para variar, adquirí por comer un tomate crudo en un restorán. No entiendo cómo la mayoría de la gente almuerza afuera todos los días, comen ensalada, no se lavan las manos y viven muy felices sin diarrea. A mí no me pasa eso.

Ayer no fue uno de esos días en que todo saliera particularmente mal ni nada por el estilo, tampoco me pasó algo insólito y misterioso, sólo sentí que se me vino el mundo encima, que la vejez y la muerte de la gente que quiero andan más cerca de lo que quisiera y todo eso me abrumó de una manera espantosa. La emprendí contra todo y contra todos, especialmente contra mí misma. Me puse insoportable, ni yo me aguantaba.

Afortunadamente se hizo la noche para dormir y hoy lo ví todo con mejor perspectiva. Si bien mi salud es peor que la de la mayoría de los mortales, no me impide hacer una vida normal con algunas restricciones menores.

Tengo unos sobrinos preciosos a los que adoro y que aún son demasiado chicos para darse cuenta de todos los defectos de su tía y, por lo tanto, me corresponden con devoción.

Tengo trabajo y el día que no lo tenga no me preocuparé mayormente, porque con la cantidad de títulos, idiomas, experiencia y otras tonteras* que tengo no me va a costar mucho encontrar pega y, por último, barreré la calle o haré lo que sea necesario para subsistir, pero de brazos cruzados no me voy a quedar (*digo tonteras porque para mí no valen mucho, uno no es un título, uno es una persona y eso es lo importante).

Por otra parte tengo una familia que me apoya y me cuida, y sé que harían lo que fuera necesario para que yo sea feliz. Con los años me he dado cuenta de que la familia de verdad es lo más importante. Los amigos y parejas pueden ir y venir, pero los lazos de sangre son irrompibles. Por algo se dice que la sangre es más espesa que el agua.

El hombre que tengo a mi lado es lejos lo mejor que me ha pasado en mi vida entera (sin desmerecer los esfuerzos de los otros hombres que me acompañaron antes, de los cuales estoy muy agradecida, pero uno no escoge quién la hace completamente feliz y quién no, es una cosa que se da naturalmente y punto). No ahondaré en este punto porque me extendería por páginas y páginas.

Aún soy joven y estoy llena de planes: quiero irme a vivir con mi pololo, casarnos, tener hijos y viajar por el mundo para las vacaciones. No son de una ambición desmedida ni están tan fuera de mi alcance.

En realidad me dí cuenta de que mi vida, aunque no es perfecta, es maravillosa. Tengo todo lo importante y lo demás está de más.

domingo, 3 de enero de 2010

You've got eyes of the blue sky...

Estábamos en la pista de baile, pop por aquí, por allá. Repentinamente, los acordes de la introducción de Sweet Child O'Mine por Guns'n Roses despertaron mis oidos, mis pies, mi cuerpo completo.

Miraste mis ojos y me señalaste al cantar "You've got eyes of the blue sky". Y ahí lo tuve: un instante de felicidad.

Y quiero más de esos momentos, muchísimos más...

viernes, 1 de enero de 2010

Nuestro Primer Aniversario



Un día como hoy, el año pasado después de tres meses y medio de salir y de un viaje juntos a Arica, me pediste que fuera tu polola.

Fue una decisión que sé te costó tomar, porque ya no tenemos dieciocho años y no podemos ponernos a pololear a tontas y a locas sin pensar en el futuro.

Por lo mismo, nos dimos instancias como los viajes para poder conocernos más a fondo y poder tomar decisiones de manera más informada y con menos incertidumbre. A pesar de que sí creo en el refrán que dice que "el matrimonio es una lotería" (Hay casos como el de los padres de Tamara Schaymann que pololearon ocho años, pero al casarse él se volvió un monstruo que terminó matando a su propia hija).

Esa madrugada, hace un año, estaba muy ansiosa (no sabía qué me querías decir con tanta ceremonia). Y acepté ser tu polola muy emocionada y dichosa.


Este año, sin lugar a dudas, ha sido el mejor de mi vida, lleno de felicidad, amor, ternura y pasión. Debo confesar que en cierta forma yo ya había perdido la esperanza de encontrar al amor de mi vida y fuiste tú quien me la devolvió. Eso no tiene precio y nunca terminaré de agradecértelo.

De hecho, tengo tanto que agradecerte que no sabría por dónde empezar: si por tu constante preocupación y comprensión con mi enfermedad cardíaca, por tu cariño constante, la fidelidad que me has demostrado todo este tiempo (tengo la certeza de que no tienes ojos para otra), lo fácil que es ponerme de acuerdo contigo para cualquier cosa o la benevolencia infinita con que aceptas mis defectos (que para mí son gigantes, pero que contigo me parecen nimiedades), entre muchas otras cosas.

Sé que soy la mujer más afortunada de la Historia al tenerte a mi lado, lo he dicho mil veces, pero no puedo cansarme de repetirlo. Por ejemplo, hoy hablábamos de lo difícil que es encontrar una persona con quien disfrutar un silencio, los silencios normalmente son incómodos y uno tiende a tratar de llenarlos a como dé lugar. Nuestros silencios son totalmente plenos y compartidos con gozo. Eres una persona muy especial.

En este tiempo que llevamos conociéndonos me he dado cuenta de que eres un gran hombre y eso me impulsa a convertirme en una gran mujer para ser digna de acompañarte en la vida.

Espero que este sea el primer aniversario de muchos. Felicidades, mi amor.

domingo, 2 de agosto de 2009

Mejor alumna en inglés de mi generación



Aquí estoy recibiendo el premio a la mejor alumna en inglés de mi generación. No puedo creer que han pasado millones de años. Éramos 6 cuartos medios, desde el A hasta el F y yo -que nunca fui de intercambio al extranjero- gané esta distinción venciendo a más de 100 alumnos que salieron ese año del colegio. Realmente me creía la muerte.

Ahora creo que todo lo que me esforcé y luché para ser siempre la mejor en todo no valía la pena, porque nunca me hizo realmente feliz. Mi perfeccionismo me aislaba, me separaba de los demás y me hacía insoportable a sus ojos. Me acuerdo de mis lágrimas inconsolables cuando me sacaba un 6,7. ¡Qué estupidez! Supongo que lo hacía para tener la atención de mis papás.

Padres: no estimulen el exitismo en sus hijos, el ser "winner" nunca ha sido realmente una ventaja en nada para nadie. Es un desperdicio enfocarse a ello.

Todas esas energías las podría haber invertido en ser más sociable y más humana, en cambio mis logros me hacían sentir "mejor que los demás". ¡Qué absurdo!

Ahora me doy cuenta que ser "mejor" significa ser más compasivo, más emocionalmente inteligente, más empático, más caritativo, más resiliente y tener más herramientas para enfrentar las crisis que el psiquiatra y los antidepresivos. Ese es para mí una parte importante del verdadero camino a la felicidad.

Los premios no son nada, no son la realización personal.

martes, 2 de junio de 2009

C'est une surprise, ma cherie

Si es posible morir de felicidad, anoche casi me pasa.

Estaba haciéndole clases de cálculo al hermano chico del gringo a las diez de la noche, absolutamente agotada y bostezando sin ningún disimulo (pobre alumno, ¡qué mala educación!). En eso llega su mamá a buscarlo y me pide que baje porque quiere mostrarme algo.

Obviamente me intrigó ¿Qué tendría ella para mostrarme? Tal vez me iban a regalar más chocolates o galletas. Obedientemente bajé sin ninguna expectativa del otro mundo.

Íbamos caminando con mi pupilo cuando de pronto diviso una silueta muy familiar. Estoy segura de que se me detuvo el corazón por una fracción de segundo: era él.

El gringo en persona, después de 12 horas ininterrumpidas de trabajo y pocas horas de sueño el domingo, había ido a decirme "Feliz Aniversario"...

domingo, 24 de mayo de 2009

Importante



Al final, lo único que importa es nuestra capacidad de amar, o sea, de labrar la felicidad del otro en pos de la propia.

domingo, 15 de marzo de 2009

6 meses

"Pucha que tienes capacidad de aguante" me dijo el gringo hoy que cumplimos 6 meses juntos. Claramente era una ironía de las expresiones que yo uso con él. En realidad no he tenido que aguantar nada, todo ha sido fantástico y me ha hecho muy feliz.

De lo único que podría quejarme es de que trabaja demasiado, no tiene horario, casi y lo llaman de la pega en los momentos más inoportunos. Pero eso obviamente no es su culpa, son las circunstancias ineludibles de la vida, por eso trato de no armar escándalo por eso, tomármelo "con Andina" y adaptarme.

Después de todo, si la que trabajara mucho fuera yo, esperaría comprensión.

En estos meses, hemos alcanzado un grado de conocimiento que creo pocas parejas logran. Ha influido el que nos veamos por lo menos dos veces todas las semanas y los períodos de viaje que hemos pasado juntos.

No todo ha sido miel sobre hojuelas, hemos tenido un par de discusiones, pero hemos arreglado todo conversando y tratando de ponernos en el lugar del otro. Yo no tengo un genio maravilloso todo el tiempo y hay situaciones en que la frustración me gana, igual trato de que mi rabia no salpique a los demás y calmarme rápidamente.

Ha sido una verdadera suerte encontrar a este hombre y que haya entrado en mi vida. Soy feliz y tengo motivos para celebrar lo acontecido en los últimos seis meses.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Todos los días...

¿Por qué no puedo dejar de pensar en tus ojos verdes?

Me asalta a cada rato el sonido de penita de tu voz diciendo: "Creí que íbamos a vernos hoy", la rabia de frases como: "nadie me avisó, que ahora hagan lo que quieran"

Me persigue el reflejo dorado de tus cejas espesas con sus dos antenas gigantes.

Me es imposible no obsesionarme con tu cuello con olor al perfume que sabemos a quién le gustaba.

Con tus manos agitándose en una mímica frenética mientras oyes a Metallica.

Con tus piernas largas y torneadas recorriendo la pieza del hotel.

Con tu sonrisa que me hace sentir una tibieza extraña por dentro.

Y con tus carcajadas de complicidad.

Amo a Don Plomo tanto como amo a Don Amoroso.

No lo puedo evitar, aunque es posible que en el futuro caiga al abismo.

Soy un lemming.

No me despierten, por favor: SOY FELIZ

viernes, 9 de enero de 2009

Evasión/Angustia

El mejor modo de darme cuenta de que estoy feliz es medir mi nivel de ansiedad y/o angustia.

Cuando estoy ansiosa/angustiada, necesito evadirlo y, para eso, me lleno de actividades, aburriéndome rápidamente de todo y tratando de quebrar la rutina a cada momento en forma imperiosa.

Ahora lo único que quiero es estar tranquila y rumiar lentamente mis pensamientos, gozar de los momentos y saborear los recuerdos del pasado inmediato... No me pasaba hace mucho tiempo...

¡Feliz! ¡Feliz! ¡Feliz! ¡Feliz! ¡Feliz! ¡Feliz! ¡Feliz! ¡Feliz!

Tengo tantas razones para estar feliz, que no sé por dónde empezar a enumararlas, pero lo importante es que estoy en un estado de total y absoluta borrachera de felicidad:

- Nos reconfirmaron los hoteles para Cuba, así que el viaje es casi un hecho, me gusta tanto viajar que creo que reventaré de la pura felicidad,

- En mi pega me regalaron entradas para la Cumbre del Rock Chileno, así que pasado mañana será un día bien rockeado, gritado, cantado y saltado,

- Estoy enamorada y soy correspondida, que es más de lo que cualquier ser humano puede pedir, es dificilísimo lograr algo así y se dio solo, sin que moviera ni un dedo,

- Mi corazón se ha portado regio últimamente, por fin dí en el clavo con el cardiólogo y él con el medicamento apropiado, me siento sana como no lo hacía hace mucho tiempo,

- Tengo trabajo, el que para más remate que me apasiona y gratifica muchísimo.

¿Cómo no ser increíblemente feliz?

sábado, 6 de septiembre de 2008

Nada es como uno cree

Al final las cosas caen por su propio peso, aunque uno se invente una realidad paralela en la que todo es alegría y felicidad.

La vida es difícil y lo seguirá siendo, pero no se puede renunciar a ser feliz.

El día que renuncie, por favor mátenme, gracias.