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jueves, 26 de marzo de 2009

El resultado final

Tal y como lo predije, todo salió perfecto. Mi mamá MUY amó al gringo (y no sólo porque él le llevara chocolates, je, je, je).

Eso demuestra mi teoría de que la gente se deja impresionar por la belleza externa de una forma algunas veces más inconsciente que otras.

Claramente el gringo con su cara angelical pero varonil se ganó el favor de mi mamá rápidamente. Súmese a eso el que él llegó un poco más tarde porque se quedó trabajando (las madres siempre encuentran que el que los hombres sean trabajadores es muy importante y mientras más "machacas"*, mejor), que es un hombre sumamente "educadito" como lo describió ella misma, que encontró admirable el cuadro que ella bordó en punto cruz y se repitió el plato de comida que ella hizo, la batalla ya estaba ganada.

En realidad la forma en la que uno introduce a su pololo/a a su familia es importantísima en la relación futura. Puede parecer trivial, pero una presentación formal ¡pucha que ayuda! Incluso si los padres son del estilo liberal/relajado, porque a la gente le gusta tener seguridad, definir las cosas, odia las ambigüedades y ama las certezas, que son sinónimo de tranquilidad y bienestar.

Él es un hombre muy práctico, sabio y reflexivo, en cambio yo soy atarantada, impulsiva y etérea, por eso le copié la idea y resultó de lo más bien.

Balance: Positivísimo :)

*Léase sufrido o sacrificado en buen chileno.

sábado, 7 de junio de 2008

Vivir con los padres

El otro día me comuniqué por videoconferencia con un amigo que no veía hace años, entre las muchas preguntas que nos hicimos está ¿con quién vives? y obviamente yo le dije que aún no he dejado el nido paterno.

Él me respondió "pero ya estás harto viejita ya". Sí, es verdad, ya "estoy en edad de" vivir sola, pero lo hago porque se me pega mi regalada gana. Para mí no es un fracaso o algo de lo que debiera avergonzarme porque mi situación no es obligatoria, es una elección.

Cada caso es diferente y creo firmemente que uno debe manejar su vida siguiendo sus instintos, no como una forma desesperada de encajar en la normalidad. ¿Cuántas personas conoces que se casaron "porque ya estaban en la edad" o tuvieron hijos porque "si no se les iba a ir el cuarto de hora"? ¿Yo? Muchas, demasiadas para mi gusto y no todas son felices.

Creo que si una persona apenas conoce a otra, no tiene derecho a opinar tan ligera y abiertamente sobre la vida de ésta, a riesgo de caer en la indiscreción y el mal gusto. Las preguntas del tipo ¿cuándo te casas? o ¿cuándo van a tener hijos? son molestas y me dan vergüenza ajena.


Francamente no le encuentro el sentido a irme de la casa con las siguientes ventajas:

- Tengo comida caliente, ropa limpia, casa limpia y funcionando sin mover ni un dedo,
- No tengo que lidiar con empleadas, ni gásfiters, ni electricistas, ni maestros, ni nada,
- Llego a mi casa y mi gato va a recibirme a la puerta o mi mamá me abre y me pregunta cómo estuvo mi día,
- No pago arriendo, ni cuentas, ni supermercado, ni absolutamente nada,
- La casa siempre está calientita, porque alguien ha prendido la estufa en el día,
- Tengo plata para mis gastos médicos (que son muchos), viajar, estudiar o ahorrar,
- Mi mamá está feliz de ser mi enfermera particular y me toma el pulso, llama al médico, me recuerda los horarios de mis medicamentos y un sinfín de otras cosas.

No me he ido de mi casa porque así lo decidí, no porque no pueda. Y ciertamente no lo voy a hacer porque "ya esté viejita".