lunes, 30 de marzo de 2009

Con el amor no basta

Hoy estaba leyendo un artículo en Puntomujer de Emol que se llama Las Claves Antes del Matrimonio y dice que para casarse no basta con el amor, son necesarios compromiso, paciencia y tolerancia.

Algo ya había tocado del tema en el post Una Pequeña Reflexión Sobre El Divorcio En Chile Año 2008. Trataré esta vez de darle una nueva orientación a la luz de los antecedentes del artículo arriba mencionado.

Sorprendentemente, según un estudio realizado por el Marriage Care Institute dirigido por Terry Prendergast (www.marriagecare.org.uk), las parejas se casan sin haber tocado temas tan trascendentales para la futura vida en pareja como cuál es el momento apropiado para tener hijos, cómo se manejarán las finanzas intramatrimoniales o cómo se dividirán las tareas domésticas.

En el mismo artículo, la psicóloga Pamela Cohen afirma que las parejas contraen matrimonio en la creencia de que el amor es lo más importante y es suficiente para iniciar una vida en pareja, pero una vez casados recién comienzan a conocerse, lo cual produce muchos problemas y confusión al encontrarse con grandes sorpresas que no tenían contempladas por no conversar ni conocerse antes de casarse.

Mientras que para el psicólogo y especialista en psicoanálisis y terapia de parejas, Patricio Venegas, lo más importante es que los matrimonios hablen de todo, desde los hijos, la plata, la vejez, el odio, la rabia, la pasión hasta la sexualidad, la psicóloga y terapeuta de parejas, Soledad Arriagada, postula que a pesar de que estos temas se conversen antes de iniciar la convivencia, es inevitable y necesario que aparezcan los conflictos, ya que tienen que considerarse como parte de la relación.

La psicóloga Soledad Torres opina que lo más relevante no es el haber hablado de todo, sino que reconocer las diferencias, validar la visión del otro, aprender a hacer acuerdos y, después de todo eso, comprender que en las parejas hay ciertas diferencias insolubles con las que se debe aprender a vivir.

Otro tema importante que no es frecuente que se trate es cómo va a ser la relación con la familia de origen de cada uno de los cónyuges, además de las amistades, el trabajo e, incluso, los pasatiempos. La típica pelea es porque "me carga ir todos los domingos a la casa de tu mamá" o "¿por qué tenemos que pasar la Nochebuena con tu familia y no con la mía?", lo que adquiere particular relevancia cuando llegan los hijos.

No todo el mundo está preparado para casarse, es necesario conocerse a sí mismo para poder responder a las interrogantes de quién soy, qué quiero y qué espero de mi pareja, para lo que se necesitan destrezas emocionales, interpersonales y comunicacionales, así como expresarse con honestidad, escucharse con atención, tener empatía en lo cotidiano y, sobre todo, no olvidar que es lindo y un buen desafío que existan diferencias entre los miembros de la pareja.

A mí me parece que en general la gente vive como en el limbo, "echémosle pa' delante no más", no reflexiona, no se cuestiona, no piensa. Cogito, ergo sum. Por lo tanto tampoco tiene la capacidad de verbalizar sus ideas adecuadamente; repletan su agenda de actividades: van al cine a mirar la pantalla en vez de conversar, van a comer y hablan banalidades, se rodean de gente evitando la intimidad, etc. Considero que una pareja debe darse un espacio para estar solos y hablar de cosas importantes si así lo quieren, si no surgen temas trascendentes, no importa, pero por lo menos existe la instancia para poder tocarlos.

El gringo siempre ha dicho que "lo importante es el conocimiento" (lo cual yo descontextualizo e ironizo sin piedad XD), pero ¡pucha que tiene razón!

Yo no he estado sola toda la vida, más bien lo contrario -la mayor parte del tiempo me encuentro en una relación duradera- y sé perfectamente que uno puede estar años con alguien sin preguntarle qué es lo primero que hace al despertar o a qué edad quiere tener hijos y que cuando se toca el tema del matrimonio y el futuro se hace bajo la premisa de que todo será comprensión y amor, nada más alejado de la realidad.

En ese sentido, para el gringo y para mí, viajar juntos y enfrentarnos a problemas serios (que no expondré aquí, obviamente) ha sido una ayuda invaluable al momento de adquirir un conocimiento cabal del otro.

Ante la inminencia de situaciones realmente difíciles que involucran cambios radicales en la forma de vida de ambos, se ve con claridad cuál es la posición del otro en temas valóricos que definen el marco de la convivencia futura.

Porque una cosa es hablar y otra muy distinta enfrentar.

Yo siempre decía "Vivir con alguien antes del matrimonio no es para mí, no me opongo, pero no me tinca". Ahora me parece cada vez más sensato experimentar la convivencia antes de dar el gran paso.

Me gusta cambiar de idea con el tiempo, evolucionar producto de experiencias y reflexiones. Me hace sentir que no soy una mujer-gomero (término acuñado por Pablo Huneeus), pero eso será tema de otro post.

Que tengan un buen día :)

4 comentarios:

Seba dijo...

Creo que opiniones pueden haber muchas, pero nadie puede decir qué es lo que hay que hacer. No existe LA VERDAD, si existiera una fórmula sería cosa de comprarla (como todo en esta sociedad capitalista XD). Cada caso es único, con diferentes circunstancias, formas de vida, deudas con la familia de origen, etc, etc, etc., y eso hace que tengamos diferentes maneras de relacionarnos.

Besos.

P.D: Saca la verificación de palabra por favooorrr!!!. =P

Seba dijo...

Es que por lo mismo lo decía, porque si bien los psicólogos podemos dar pautas, consejos, etc. (dependiendo de la perspectiva teórico-clínica), es difícil -por no decir imposible- hablar de universales y dar consejos generales, porque eso es apelar a una fórmula, cosa que no existe.

alfredo dijo...

es el ideal tener que planificar la existencia. seria lo mejor; yo trabajo con viejas negligentes, de las cuales casi la mayoria tiene muy mala situacion economica, pero tienen como 6 hijos... sin pensar en el hecho de que no poseen los medios ni siquiera para alimentarlos. y no piensan, se embarazan como si la preñez fuese una habilidad artistica.

suena feo a veces, pero creo que las decisiones deben planificarse, saber y aprender a conocernos, y a conocer nuestras capacidades. saber qué es lo que estamos dispuestos a tranzar, para que no hayan desgracias despues.

lamentablemente, la mayoria de los seres humanos son impulsivos o possen una tendencia a la gratificacion inmediata: "no importa, despues vemos como nos arreglamos..." que suena romantico, pero luego son las mismas carancias las que traen desgracias.

y es esta falta de planificacion la que hace que en familias pobres, exista en sus casas un tv plasma de 42 pulgadas, pero los niños no tienen que comer.

con el amor no basta. y no se trata de ser racional, sino honestos y responsables.

Kitty Valerie dijo...

excelente punto, alfredo
me refería un poco a eso
leí en alguna parte que alguien se casa "porque le gusta celebrar los eventos"
¿no será tomarse el matrimonio con ligereza?
creo firmemente que debemos ser responsables y reflexivos frente a nuestro destino, que es lo que postula el existencialismo
las cifras de divorcio en chile hablan por sí solas